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Servicio de reconstrucción web

Reparamos tu web para que vuelva a funcionar convertir

Si tu web se ha quedado antigua, va lenta, da errores o ya no representa tu marca, lo solucionamos. Revisamos el estado actual, arreglamos lo urgente y reconstruimos con un diseño más actual y una base limpia para que cargue bien, sea estable y esté preparada para captar.

Tu web: más rápida, más clara y más actual

Arreglamos lo urgente. Reconstruimos lo importante.

Cuando una web da errores, va lenta o se queda “a medias”, el problema casi nunca es solo una cosa: suele ser mezcla de plugins, plantilla, servidor, código y decisiones antiguas. Por eso aquí no ponemos parches sin más: revisamos la base, solucionamos lo crítico y dejamos tu web lista para seguir creciendo.

Antes de tocar nada, revisamos el estado real de tu web: errores, caídas, conflictos entre plugins/tema, formularios que no envían, bloqueos por hosting o problemas tras una actualización. Con ese diagnóstico priorizamos lo urgente (que la web vuelva a estar operativa) y recuperamos lo que se pueda: accesos, copias, contenidos y configuraciones clave. La idea es salir del “modo incendio” con una decisión clara: reparar o reconstruir.

Muchas webs fallan porque tienen una base cargada de parches: plugins duplicados, constructor desordenado, código heredado o configuraciones a medias. Aquí ordenamos y saneamos: sustituimos lo que está dando problemas, dejamos una estructura técnica limpia y configuramos todo para que sea mantenible. El objetivo es que tu web no dependa de “tocar y rezar” cada vez que hay una actualización o un cambio.

Si tu web funciona pero se ve antigua, confunde o no refleja tu marca, el problema ya no es técnico: es de percepción y claridad. Renovamos diseño y estructura para que el usuario entienda en segundos qué haces, por qué elegirte y cómo contactar. Mejoramos jerarquía visual, secciones, mensajes y llamadas a la acción para que la web transmita confianza y acompañe al usuario hasta la decisión.

Después de reparar o reconstruir, nos aseguramos de que la web quede rápida y protegida. Optimizamos recursos, imágenes y carga para evitar la sensación de “web pesada”, y aplicamos medidas básicas de seguridad para reducir riesgos (spam, accesos sospechosos, vulnerabilidades comunes). Así no solo vuelve a funcionar: queda preparada para el día a día y para crecer sin sustos.

Reparación y limpieza completa

Arreglamos errores, recuperamos accesos y eliminamos problemas típicos (spam, fallos de formulario, conflictos).

Reconstrucción con base sólida

Rehacemos lo que haga falta para que la web sea estable, mantenible y preparada para actualizar sin miedo.

Rediseño orientado a confianza

Mejoramos apariencia y estructura para que se entienda rápido lo que haces y el usuario tenga claro cómo contactarte.

WEB ROTA = CLIENTES QUE SE VAN

Arreglo y rediseño web para recuperar confianza y conversiones

FEAT

no vuelve si la web carga lenta

desconfía si ve la web “rota”

Leads perdidos por errores invisibles

Cuando una web falla, va lenta o se queda desactualizada, la sensación es clara: poca confianza. Por eso no ponemos parches sin más: revisamos qué está causando el problema, recuperamos lo importante y dejamos una base limpia y estable para que tu web cargue bien, sea segura y vuelva a convertir.

Qué revisamos para que tu web deje de fallar

Cuando una web se rompe no suele ser “un botón”. Hay señales típicas: caídas puntuales, lentitud por momentos, formularios que no llegan, avisos de seguridad, páginas que desaparecen o errores 404 que se multiplican. El problema es que muchas veces se parchea y vuelve a pasar.

Por eso trabajamos con una revisión completa de los puntos que más afectan a estabilidad y captación:

Puntos de caída y lentitud (hosting, CPU/RAM, cachés, CDN y recursos bloqueantes)

Formularios y leads (envíos, SMTP, captación, recaptcha)

Conflictos de plugins/tema

Base de datos y limpieza (autocargas, revisiones, tablas y basura)

Salud SEO técnica (404/500, 301, indexación y contenido duplicado)

Seguridad y accesos (usuarios, permisos, intentos de acceso, malware/spam)

Qué revisamos para que tu web deje de fallar

Cuando una web se rompe no suele ser “un botón”. Hay señales típicas: caídas puntuales, lentitud por momentos, formularios que no llegan, avisos de seguridad, páginas que desaparecen o errores 404 que se multiplican. El problema es que muchas veces se parchea y vuelve a pasar.

Por eso trabajamos con una revisión completa de los puntos que más afectan a estabilidad y captación:

Puntos de caída y lentitud (hosting, CPU/RAM, cachés, CDN y recursos bloqueantes)

Formularios y leads (envíos, SMTP, captación, recaptcha)

Conflictos de plugins/tema

Base de datos y limpieza (autocargas, revisiones, tablas y basura)

Salud SEO técnica (404/500, 301, indexación y contenido duplicado)

Seguridad y accesos (usuarios, permisos, intentos de acceso, malware/spam)

Resolvemos tus dudas antes de tocar nada

Transparencia total: qué haremos, qué necesitas y qué puedes esperar

Antes de empezar, aclaramos lo importante: si tu caso es de reparación puntual o de reconstrucción, qué partes se pueden conservar, tiempos aproximados y cómo evitamos que el cambio afecte a tu tráfico. Así decides con información y sin sorpresas.

Reparar es resolver fallos concretos para que la web vuelva a funcionar (errores, caídas, formularios, malware, lentitud). Reconstruir es rehacer la base cuando hay problemas repetidos o una estructura antigua: se mantiene lo valioso, pero se crea un sistema más limpio, rápido y fácil de mantener.

Sí. Normalmente se puede mantener dominio y contenidos sin problema. El diseño puede mantenerse tal cual o ajustarse solo lo necesario. Si hace falta reconstruir, replicamos el estilo y aprovechamos materiales existentes, mejorando lo que esté frenando conversiones o rendimiento.

Depende del estado y accesos. Una reparación suele ir de 24–72h en casos típicos. Una reconstrucción suele requerir 1–3 semanas según número de páginas, funcionalidades (formularios, idiomas, reservas, ecommerce) y validaciones.

Solo si se cambian cosas sin control (URLs, contenidos, indexación). Nosotros trabajamos con checklist: mantener URLs cuando se pueda, redirecciones si cambia algo, revisión de indexación y pruebas antes de publicar. El objetivo es proteger lo que ya funciona y mejorar lo que te está frenando.

Con lo básico nos vale para diagnosticar: acceso a WordPress (admin), hosting (panel o FTP) y, si existe, Search Console y Analytics. Si no los tienes a mano, te guiamos para recuperarlos o trabajamos con los accesos disponibles.

Recupera una web estable, rápida y lista para captar clientes.

Cuéntanos tu reto

Proyectos a medida, integraciones, automatizaciones o cualquier cosa “fuera del menú”. Te respondemos con una propuesta clara en 24–48h.

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